Señor Director:
Hace años, el economista Michael Spence explicó que el principal valor de un título universitario no era solo transmitir conocimientos, sino actuar como una señal de confianza. En un mercado laboral marcado por la incertidumbre, permitía inferir disciplina, capacidad de aprendizaje y potencial.
Hoy esa señal enfrenta un desafío inédito. La inteligencia artificial ya realiza muchas de las tareas que antes distinguían a un profesional. A la vez, el OECD Employment Outlook 2026 advierte que el desempleo entre jóvenes con educación superior ya aumentaba antes de la IA generativa, mientras el Future of Jobs Report 2025 estima que el 39% de las habilidades laborales cambiarán antes de 2030.
Fernando Martínez Santana, rector de la Escuela de Comercio y Servicios


