El pasado 4 de julio dimos un paso decisivo para nuestra institución al presentar ante la Comisión Nacional de Acreditación el Informe de Autoevaluación y la solicitud para iniciar formalmente el proceso de Acreditación Institucional 2026. Es un hito importante, pero sobre todo es el reflejo de un trabajo serio, colectivo y sostenido.
En estos meses hemos revisado nuestros procesos, analizado evidencias y evaluado con rigor nuestros resultados. No ha sido un ejercicio destinado únicamente a cumplir un requisito, sino una oportunidad para reafirmar que nuestro quehacer responde efectivamente al proyecto educativo que hemos construido y al compromiso que asumimos con nuestros estudiantes.
La acreditación es la consecuencia de una institución que desarrolla una cultura de calidad, que toma decisiones basadas en evidencia, que aprende de sus resultados y que entiende la mejora continua como parte de su identidad. En un entorno donde la educación superior cambia con rapidez, esa capacidad de evaluarse y adaptarse a los cambios es clave.
El Informe de Autoevaluación da cuenta de avances concretos, fortalezas consolidadas y también de oportunidades que hemos decidido enfrentar con responsabilidad. Ese es el valor de este proceso: consolidar los avances alcanzados y, al mismo tiempo, asumir con convicción aquello que aún podemos mejorar.
Ahora comienza una nueva etapa, la evaluación externa y la visita de los pares evaluadores, instancias que serán una oportunidad para mostrar el trabajo que hemos desarrollado y la solidez de nuestro proyecto institucional. Será también un espacio para que cada integrante de nuestra comunidad represente, desde su propio rol, el compromiso cotidiano con la calidad y la formación de nuestros estudiantes.
Quiero agradecer a estudiantes, titulados, docentes, colaboradores, empleadores y cuerpos colegiados que participaron en este proceso. Su dedicación permitió construir un informe de autoevaluación 2026 que representa el esfuerzo y la identidad de nuestra Escuela.
La acreditación es un desafío institucional, pero también una oportunidad para seguir fortaleciendo la ECS. Sigamos avanzando con la misma responsabilidad, convencidos de que la calidad no se declara: se demuestra cada día.


