Señor director:
A propósito del embajador de Anthropic, quien aseveró que no contrataría a un ingeniero comercial porque la IA ya analiza, interpreta y ejecuta, vale la pena detenerse en una conclusión que su argumento sugiere, pero no explicita.
Lo que la inteligencia artificial abarata primero es el trabajo cognitivo de oficina: analizar, redactar y reportar. Lo que aún no reemplaza es el conocimiento de terreno: entender por qué falla un proceso, cómo reacciona un cliente real o qué ocurre cuando una decisión se enfrenta a la operación. Esa es la “calle” que el propio Pacheco valora.
Y ese perfil se parece mucho más al egresado técnico-profesional que al titulado tradicional. Cuando Pacheco dice que busca a alguien que le demuestre “qué construyó”, describe, sin advertirlo, la esencia de la formación técnica: aprender haciendo, sobre problemas reales y con resultados verificables.
Fernando Martínez Santana, rector de la Escuela de Comercio y Servicios


