Señor director:
En Chile hablamos de seguridad casi todos los días, pero la última Encuesta CEP recuerda que existe otra dimensión igualmente urgente, la seguridad económica. La preocupación por enfrentar una enfermedad grave, contar con una pensión suficiente o sostener a la familia refleja una inquietud común: la incertidumbre sobre el futuro.
Durante décadas, la seguridad económica estuvo asociada a la estabilidad de un empleo. Hoy, esa realidad está cambiando. La transformación tecnológica, la inteligencia artificial y las nuevas dinámicas productivas están modificando el mercado laboral a una velocidad inédita.
Si queremos responder a las preocupaciones reales de los chilenos, el desafío no es solo crear empleos, sino desarrollar las capacidades que permitan a las personas enfrentar un mundo laboral en permanente transformación. Porque, quizás, la mejor seguridad para el futuro no sea la certeza de un empleo para toda la vida, sino la posibilidad de seguir aprendiendo durante toda la vida.
Fernando Martínez Santana, rector de la Escuela de Comercio y Servicios


